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jueves, 12 de marzo de 2009

MI PRIMER DIA DE PESCA


yo nací en un taller de montaje o  mejor dicho en un torno de montaje de moscas, mi padre, por decirlo así, y es que él es mi creador, es un pescador  Montador de moscas, bueno yo soy una imitación, porque es así como nos llaman los montadores de moscas, bueno pues como os decía soy una imitación de efémera dánica, para el que no me conozca, os diré como es mi morfología, mi cuerpo es de un Color amarillo, en el cual tengo unos cercos o colas largos de color pajizo, y en mi cuerpo tengo tres rayitas al final del abdomen de color marroncillo, y tengo cuatro alas dos posteriores y dos anteriores, las anteriores son más  grandes que las posteriores, y las anteriores son de un tono amarillento, la verdad es que soy muy guapa, y de todas las especies de insectos de río soy la más  bonita, si muchos diréis que no tengo abuela. Bueno os contare mi vida resumida en unos días de pesca, mi creador se llama tasio, es muy buen montador de moscas y pescador con mosca, una vez creada pase a su caja de moscas, allí conocí a otras imitaciones de otras especies de insectos, habiá betidos, tricopteros, plecopteros, dipteros, y distintas imitaciones de distintas fases de nuestra corta vida, bueno yo seguramente viva más que mi doble real ó sea el insecto natural al que he sido creada, allí conocí a la imitación de mi estado de ninfa, una ninfa grande, y muy llamativa, la verdad es que en aquella caja, había cantidad de imitaciones de distintas especies de insectos de río, bueno y no de río, también había, hormigas con alas, saltamontes y algún grillo, se ve que a tasio no le falta imaginación que tío, un día decía un saltamontes que le avía visto crear un ratón y que su imitación era perfecta, decía que cuando lo vio se asusto mucho, pues en la realidad los ratones se comen a los saltamontes y a los grillos, en esa caja pase mucho tiempo, ya nos conocíamos todos y teníamos buena amistad, había una mosca que decía haber pescado truchas, se trataba de una emergente de efemerella ignita, era pequeña, y estaba muy deteriorada, la verdad es que las que regresaban a la caja después de que tasio las sacaba volvían muy deterioradas y a veces mojadas y doloridas, pues contaban que era muy bonito y satisfactorio pescar un pez, pero que cuando las mordían las truchas las hacían daño con los dientes, también era triste cuando sacaba una imitación para pescar con  Ella pues no savias si la volverías a ver, pues había muchas que ya no volvían, y eso era triste y lo peor, pues ya teníamos muy buenas relaciones todas con todas, pero al fin y al cabo era para lo que estábamos creadas, Las que ya habían ido a pescar y habían vuelto,  y habían pescado algún pez eran muy respetadas por las demás, la imitación de ignita que decía antes, había salido de la caja en doce ocasiones, era la Única según contaba que más veces avía ido a pescar, y más peces había pescado, contaba que un día pesco una trucha de 68 centímetros, eso era todo un récord, dice que llego a conocer una  imitación de una baetis rhodany, que pesco una trucha de 70 centímetros dos centímetros más que la de ella, esta mosca tenía todo un record, pues ninguna mosca había salido tantas veces de la caja y más aun regresando otra vez, bueno cuenta que tasio tenía mucha fe en ella, y la retocaba de vez en cuando dejándola lista para la próxima jornada, somos muy resistentes, pues nos monta con materiales muy buenos y resistentes, pero esto no quiere decir que no nos deterioremos, todo depende de las veces que te muerdan Las truchas o peces, o de las veces que te enganches en alguna rama de algún Árbol, pero al fin y al cabo estamos hechas para todo esto. Yo ya estaba deseando de que llegara mi turno, pues yo llevaba cerca de un mes creada en la caja de moscas de tasio, hasta que un buen día, tasio abrió la caja y miro como siempre solía hacer, y se decidió por una que la llaman pardon, que en realidad dice que su nombre es rhitrogena aharupi, bueno no sé lo que a tasio le hizo cambiar, pues no habían pasado 30 segundos y volvió a abrir la caja, y sin dudar como otras veces fue directo y volví a sentir sus manos no me había vuelto a tocar desde que me creo, me cogió con Delicadeza y me ato al bajo de línea de su caña, después estuvo un rato mirando el agua el rio, y de pronto empezó a sacar línea y a lanzarme para adelante y para atrás, así unas cuantas veces yo estaba, vamos que no estaba, no savia por donde andaba, bueno esto ya lo sabíamos por oídas y cosas que nos había contado la efemerella ignita, pues era la más veterana de la caja y nos había enseñado algunas cosillas para cuando se diera este caso, después me dejo caer, bueno posar como ellos lo llaman cuando nos dejan caer al agua, no sé como lo hizo que mi posada fue suave y perfecta, caí en la posición en la cual la curvatura del anzuelo iva para abajo y mis alas estaban erguidas como si de una natural se tratara, yo procuraba estar perfecta para no defraudar a mi creador, no savia si por donde navegaba había algún pez o cuando iva a sufrir un ataque de algún pez, de pronto el susto fue tremendo, como si de un fantasma se tratara, a surgido de la profundidad del agua, una trucha enorme, he sentido como desaparecía y todo se volvió oscuro, de pronto he sentido un tirón brusco pero a la vez también he sentido como me clavaba en La boca de la trucha, y de pronto ya veía algo la trucha iva de lado a lado para arriba y para abajo, y saltando fuera del agua, yo estaba cagada de miedo y con mucho frio pues el agua estaba muí fría, pero a la vez contenta por ser la primera vez que salía de la caja y con tan buena suerte de clavar una trucha, pues había moscas que todavía no había  Probado esta experiencia, yo intentaba estar agarrada todo lo que podía a ella para que no se soltara, pues me parecía una trucha enorme, por fin tasio llevo la trucha a la sacadera, y la metió dentro, yo en ese momento era la mosca más feliz que había, cogió la trucha con las manos y me desprendió de su boca con un cuidado enorme, después soltó la trucha, y es cuando la vi entera, era pequeña pero a mí me parecía enorme, pues con tanto tirón y tanto salto no lograba ver nada, unos 25 centímetros le dijo a su compañero de pesca, después pesco un rato mas con  migo y me devolvió dentro de la caja, bueno no podéis haceros la idea de lo contenta que estaba, no paraba de hablar y hablar, de contar una y otra vez mi día de pesca, y como me escuchaban todas, yo estaba aun un poco mojada pero no me importaba, tenía un ala un poco caída pero la ignita me decía que ya me retocaría tasio para estar lista para la próxima vez. Este es sin duda mi día, mi primer dia de pesca, siempre lo recordare, aunque la trucha no fuera muy grande para mi era la mas grande que había en el rio ese día.

autor tasio redondo

editado por tasio redondo

viernes, 20 de febrero de 2009

"hablando un dia con el rio"




 

Marche un buen día de pesca como solía hacer cuando tenia un rato, partí para el coto del chorron, un coto que se encuentra en el río Tormes, por debajo de la presa de Santa Teresa. En esta ocasión marche solo pues mis compañeros de pesca estaban liados, “o los avían liado”. Empecé pescando lo que se conoce como el molino, o lo de enfrente del antiguo refugio de pescadores, pues esta es una buena zona de pesca, que me trae muy buenos recuerdos, uno de los mejores que me trae es que en este tramo gane el campeonato provincial de salamanca en la temporada 93, y que me dio el pase al campeonato de castilla y león en el río tera, en el coto de puente tera. Esto eran las cinco de la tarde, pues en el mes de junio, es una de las mejores hora para pescar a mosca seca, pues a estas horas la eclosión de moscas la tienes asegurada, estaba eclosionando una mosca amarilla que por esta época sale mucho se trata de una ceptroptilun luteolun, que con la correspondiente imitación telo puedes pasar bomba, nada mas entrar enseguida vi. cebándose un par de truchas que por la cebada que se pegaban prometían ser de buena talla, me posicione para hacer una buena presentación a la primera que tenia mas cerca, y nada mas pasarla por su cono de visión subió como si se tratara de una mosca natural, con toda la confianza tomo mi mosca amarilla, y no me equivocaba era lo que yo pensaba una trucha de muí buen tamaño, luchadora donde las aya estas truchas te ponen la adrenalina a tope, después de un buen rato logre meterla en la sacadera y sacarla, la medí y media 62 CMT, “todo un record de trucha”, bueno relativamente pues todos los pescadores que han pescado este coto saben que no es raro sacar ejemplares como este y bastantes mas grandes, la quite la mosca con mucho cuidado y la devolví al agua. Seguí pescando y sacando truchas bastante tiempo de toda la tarde, subí río arriba por ver si se cebaban truchas por esta zona, ya se estaba pasando la hora de la eclosión pues ya salían pocas moscas, y se veían pocas truchas cebarse, decidí sentarme en una piedra muy grande que esta en medio de unas corrientes bajas en la parte de arriba, y controlar un poco desde esa zona la posible postura  de alguna trucha, ya llevaba un ratio cuando cual fue mi ¡sorpresa!, o “mi miedo”, cuando una voz me llamo por mi nombre, ¡aquí delante de ti!, yo miraba para todos los lados y no veía a nadie, por un momento me estaba aterrorizando, y aquella voz seguía diciéndome soy yo, ¡delante de ti!, y yo le decía ¡pero quien eres tu no te veo no veo a nadie! Yo miraba y miraba y nada pensaba que era alguno que me estaba tomando el pelo, pero la verdad es que aquella voz tenia algo, cual fue mi sorpresa cuando yo le pregunte pero quien eres, y la voz me contesto “yo el río”, entonces si que pensé que me estaban tomando el pelo, y decidí marcharme, pero la “voz o el río” me suplico que me quedara un poquito mas pidiéndomelo por favor. Esa tarde hacia calor pero yo estaba helado no se si de miedo o de que, yo le dije ¿si eres el río? ¿Me conocerás bien pues yo vengo mucho por aquí?, y cual fue mi sorpresa cuando me dijo, ¡te llamas tasio! ¡O al menos así es como te llaman tu compañero cesáreo y paco! ¡Que por cierto hoy no los he visto por aquí!, ¡te conozco desde hace muchos años! ¡A ti y a muchos pescadores que como tu llevan viniendo a pescar en mis entrañas muchos años!, pero con nadie me he atrevido ha hablar excepto contigo “si no tienes miedo de hacerlo”, yo estaba mudo y perplejo por lo que allí estaba sucediendo era como un sueño esto no podía estar pasando ¿que pasaba me estaba volviendo loco? ¿Me había quedado dormido en la piedra y estaba soñando?, ¡no nada de eso sucedía, era verdad el río hablaba con migo! Bueno te miento, me volvió “a decir el río”, si e hablado con alguien, esto ya hace muchos muchos años, con un viejo, pescador que como tu era asiduo a este coto de pesca temporada tras temporada, “cuando yo tenia vida en mis entrañas” tenia cangrejos, tenia bogas, tenia sardas, tenia barbos, tenia tal cantidad de truchas que era una maravilla verlas saltar y saltar, correr y correr, el agua discurría libre, tenia islotes donde los peces podían refugiarse de las riadas, tenia muchos mas árboles en la orilla, el agua era mas pura no tenia tanta contaminación, la gente venia a bañarse mas a menudo, sobre todo en pleno verano, esos chiquillos saltando chapoteando dentro de mi eso me daba mucha vida, luego empezaron a venir maquinas que me sacaban la tierra de mis entrañas que me cortaban los árboles de mi orilla, luego pescadores desaprensivos que no cuidaban lo que yo les aportaba para su satisfacción, haciendo hogueras en mí orilla, que después no apagaban y terminaban por prenderse los matorrales de la orilla y con ellos la ribera del río. Yo le notaba que el tono de voz se le iba subiendo al contarme todas estas cosas, y eso me daba un poco de miedo, el me lo noto y cual fue mi sorpresa cuando me pidió perdón, ¡que no pretendía asustarme me dijo! El siguio con su charla y me dijo si yo sabia sacarle de alguna de sus dudas, pues el no conocía mas mundo que el suyo, me preguntaba ¡para que cortaban los árboles!, ¡para que sacaban la tierra de sus entrañas!, en una palabra ¿para que le hacían tanto mal? El no entendía nada, pues como me havia dicho no conocía otra vida, nada mas que la de la madre naturaleza. Que le tenía que contestar yo, que todo el mal que le “estábamos” haciendo era para que nosotros ¿viviéramos mejor? ¿Para que nosotros con sus árboles tuviéramos mejores muebles y no pasáramos frío en invierno? ¿Para que nosotros con su tierra tuviéramos mejores casas? ¿Y con sus peces? ¿Que le contesto yo? ¿Que la mayoría acaban en el cubo de la basura? ¿Tu crees que el lo entendería?, no sabia que contestarle, pero me daba la impresión de que sabia muchas cosas “quizás el viejo pescador le contara algo”. Hablamos y hablamos un buen rato, el me hacia preguntas y yo dentro de lo que cabe le contestaba, no que ría herirle mas de lo que estaba, el me decía porque tenia tampoca vida en sus entrañas el se refería a los peces, el me preguntaba si nosotros podíamos hacer algo, el había notado que desde hace unos años muchos de los pescadores que venían soltaban otra vez los peces que pescaban, pero que había otros que no, el se sentía con vida cuando el río tenia muchos peces, para el eran como sus hijos era su vida, los árboles de la orilla, ya no tenia tantos como antes. El me dijo que lo que estaba haciendo con migo le había costado mucho, que esto no lo hacia habitualmente, de echo me volvió a decir que tan sólo a otro pescador le había hablado, pero que ese pescador ya no existiría pues esto hace ya muchos años. El no dejaba de contarme cosas que con los años avía visto, yo le escuchaba con mucha atención y lo que si percibía en sus palabras es que estaban llenas de tristeza, y de desesperación, y lo que sientes es impotencia ante tal desesperación, y se despidió diciéndome “gracias” tasio por haberme escuchado, y si en algun momento tuviste miedo te pido perdón por haberte asustado, espero que vuelvas pronto por aquí, y quien sabe lo mismo me lo pienso otro día y echamos otro parlado, ¡y sin mas note como una ligera brisa!, y todo volvió a la normalidad.Yo particularmente, decidí dentro de lo que esta de mi mano que no es poco, ayudarle en todo lo que pueda que es mucho, como devolver los peces al río, no quemar las orillas, ni dejar la bolsa de la basura en sus riberas. Y en nombre de el pido a los demás pescadores también pongan de su parte, pues mirándolo bien el forma parte de nosotros.   

editado por tasio redondo

autor tasio redondo  

sábado, 6 de septiembre de 2008

Coto de alba de tormes ¡Increíble pero cierto¡


Un día de pesca con Pedro y con mí hijo Mario

Estando un primo mío del norte de vacaciones, y siendo este un entusiasta de la pesca, decidimos ir a pescar al coto de alba de tormes mi hijo Mario, pedro y yo, yo decidí ir por la tarde, puesto que por la mañana no podía ir, cuando llegaron y me contaron lo que les había ocurrido yo no daba crédito a mis oídos, bueno y paso a relatar lo ocurrido, estuvieron pescando toda la mañana y solo cogieron dos, pues toda la gente se quejaba de que había pocas, bueno miento en realidad fueron cuatro truchas, dos en río y otras dos en la carretera, “si en la carretera” no estáis leyendo mal, pues estos dos venían detrás de un camión y cuando estos se disponían a adelantarle vieron que se caía algo del camión ¡coño si son truchas¡ efectivamente eran truchas que se le estaban saliendo por el camión, y así pararon y “pescaron dos truchas” resulta que el camión era de la piscifactoría. También tengo que decir que este día había pocas truchas en el coto de alba, pues la verdad es que estuvimos hasta las tantas de la noche, y se cebaron pocas truchas, “vamos que sino llega a ser por el camión de la piscifactoría casi ni las probamos jajaja.

Río tormes coto de el chorron



“Que pasa contigo tío”
¡Cuantas veces te he defendido de ataques de otros pescadores¡ ¡cuantas porfías he tenido hablando de ti¡ ¡cuantas veces he dicho que tu eras de los grandes¡ ¿ahora que es lo que debo decir cuando me encuentre con algún pescador de los que te tiran por tierra? ¿Qué estas acabado? ¿Qué das pena? ¿Qué no merece la pena pescar tus aguas, porque truchas no tienes? Si supieras la pena que meda oír estas cosas de ti, al igual que de tu colega el coto de galisancho, cuando habéis sido el caviar de castilla y león, cuando teníais una fama envidiable, cuando todos los pescadores de todas las partes, hablaban muy bien de vosotros. “Cuando se van hadar cuenta de que vosotros no os regeneráis como lo hacíais hace muchos años” “os tienen que recuperar” “os tienen que dar vida” y eso solo se consigue, repoblándoos, y olvidándose un poco de la trucha autóctona, “ojo no de la fario”. Te puedo contar un caso de uno de los mejores cotos de pesca sin muerte, “sino es el mejor de España” se trata de un colega tuyo que esta en el río Órbigo en la provincia de león, es el escenario deportivo social de Santa Marina, ¡le conoces! ¡Dices que as oído hablar algunos de los pescadores que te han estado pescando! ¡Que decían! “esto es una mierda de coto comparado con santa marina” ¡perdona que les tenga que dar la razón! “pero tienen razón" Bueno y como te estaba contando, santa marina, llego a ser el coto mas famoso y lo es de todo España por la cantidad de truchas que tiene, y esto es a lo que te iba, ¡trucha fario¡ ¡ojo no autóctona¡ que algunos pescadores se creen que las truchas farios son las autóctonas¡ ¡si serán autóctonas de su lugar de procedencia¡ ¡pero son fario¡ que te quiero decir con esto, que Santa Marina a parte de ser el coto mas famoso de pesca sin muerte ¡¡tiene vida tío!! ¿No me digas que no te gustaría a ti ser como santa marina? Recuperar esa vida que te falta, ¡no adoptan las mujeres que no pueden tener hijos a otros bebes! “no son de su propia sangre” “pero son bebes humanos” ¡y así recuperan esa felicidad que les hacia falta¡ pues lo mismo pasa con las truchas, no son autóctonas pero son farios. Pues que piensen un poquito los ciegos que no tienen otro nombre de la situación por la que estáis pasando, bueno y ya me despido de ti buen amigo por que sino no dejaría de estar escribiendo cosas sobre vosotros. Te digo lo que a tu colega, el coto de galisancho mientras yo pueda seguiré diciendo que sois de los grandes, y os seguiré siendo fiel todas las temporadas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

SISOU. la carpa de rio lobos




Hola!. Mi nombre es Sisou, de la especie Cyprinus Specularis, conocida con el sobrenombre de carpa de espejos, yo nací un buen día en el gran embalse. Un embalse que recoge toda el agua que viene procedente del tormes, por toda la cuenca de la sierra de Gredos, allí convivía con mis padres mis hermanos y mis amigos, y con otras especies de peces, truchas, barbos, bogas, y se comentaba que había un pez muy depredador y sanguinario que se llamaba lucio, yo particularmente no había visto ninguno, ¡ni falta que me hacia! Aquí en mi casa vivía feliz, teníamos bastante comida que el embalse nos ofrecía, comíamos semillas que venían con el aire, saltamontes que se despistaban y caían al embalse, y la cantidad de especies de insectos que como nosotros vivían en el embalse. Todo el día mis hermanos y amigos, nos lo pasábamos saltando y echando carreras haber quien nadaba mas deprisa, era muy divertido, todo iba alas mil maravillas, asta que un día, jugando y nadando, y nadando nos acercamos donde se nos tenia prohibido nadar, por el peligro que esto conllevaba. Era el gran muro como le llamaban nuestros mayores, y el peligro que allí había, eran unas corrientes de agua que como te cogieran te llevaban al otro lado del muro, y entonces desaparecías como por arte de magia, nadie sabia que era lo que había detrás del gran muro de piedra. Sin darnos cuenta como estaba contando, mí amigo Lou, y yo fuimos arrastrados por la temida corriente, que en un plis plas, nos llevo al otro lado del muro, yo no se lo que estaba sucediendo, pero fui por la corriente golpeándome con la pared del muro, asta que entre de golpe en el agua otra vez, yo solo sabia que llamar a mi mama, y lloraba porque no sabia donde estaba, allí había mucho ruido de agua y mas corriente que en el embalse, yo seguía llamando a mí mamá, de mi amigo Lou no sabia nada, no lo veía por ningún sitio, no sabia que había sido de el. De pronto sentí como alguien me acariciaba, y con una voz muy dulce me decía no llores no llores, me gire para ver quien era, era una vieja carpa que trataba de consolarme, y que yo agradecí mucho en aquellos momentos tan desesperados, ella fue la que me dijo donde me encontraba y que era aquel lugar donde yo estaba, lo que me podía pasar, si salía de allí, del faldón como ella lo llamaba, era como un estanque de agua que caía del gran muro, el resto de agua lo llamaba Río, por donde corría todo el agua que de allí caía, eran corrientes, piedras como las llamaba a unas cosas muy duras, que si no tenias cuidado con ellas te podías hacer daño. Me contó que como yo también había nacido en el embalse, y que también un buen día que jugaba fue arrastrada por la corriente, y callo al faldón de la pared, me contó que llevaba allí muchos años y que yo no era el primero en caer ni tampoco seria el ultimo, que había consolado a muchos alevines como yo y ayudado a salir de allí, pero lo peor fue cuando me dijo que nunca mas podría volver al gran embalse, pero que según tenia oído, que había otros río abajo, pero que eso no lo podía asegurar, pues solo eran leyendas que contaban. Yo era un pez aun pequeño, pues solo tenía un año, y con Sixsá como así se llamaba esta vieja carpa, pase muchas temporadas, ella me enseño todo lo que un pez necesitaba saber para sobrevivir en un entorno como este, hacíamos salidas para el río, para que yo fuera aprendiendo a vivir en el, me enseño los peligros que el río escondía, peces muy malos que se comían a otros peces, como lucios, truchas de gran tamaño, y uno que le llamaban hucho, pero me enseño, que con el que tenia que tener mucho cuidado, era con uno que no era ningún pez, y que no vivía en el río, y que usaba una técnica de caza, que consistía en ponernos comida, y luego, cuando te comías esa comida, esta se te agarraba a la garganta y te arrastraba fuera del río, y jamás volvías a el, me contó que ella tubo mucha suerte, que un día decidió salir fuera del faldón al río, y fue sacada del río por uno de estos seres que no sabría como definirlos, solo sabe, que sintió al comer un grano de una semilla amarilla, que encontró en el lecho del río, que se le quedo agarrado en la boca y notó una fuerza que la arrastro hacia la orilla, y que allí la agarraron una especie de tentáculos que la apretaron muy fuerte en el cuerpo y pudo ver la cara de este depredador, dice que lo que mas recuerda de su cara, fue un montón de pelos que tenia por encima de la boca, después abrió la boca, y hizo unos ruidos muy extraños, y los tentáculos me quitaron la semilla de la boca y me arrimaron al agua, de pronto note como ya no me apretaban y salí disparada nadando y nadando todo lo que podía hacia el faldón, donde yo me encontraba mas segura, pues allí nunca me había pasado esto. Yo, pasaba grandes ratos escuchando


sus historias y relatos de sus experiencias, de pronto un día, Sixsá se empezó a encontrar mal, decía que apenas tenia fuerza para nadar, y, que darse suspendida en la superficie del agua, ella me decía que había llegado su hora, que era demasiado vieja, y que esto sucedía por naturaleza, me dijo que pasara lo que pasara que no estuviera triste, yo me dedique a buscarle unos saltamontes para que comiera un

Poco, pues los saltamontes eran escasos, y a SixsáSixsá habían terminado, la coji por la cola i la arrastre hasta una especie de agujero que había en el faldón, y la introduje allí para que la corriente no pudiera llevársela, pues siempre avía estado en el faldón de la gran pared, y quería que su espíritu siguiera allí. Bueno pues otra vez me volvía a encontrar solo, pero esta vez ya no era ningún alevín, pues ya tenia tres años, no es que fuera muy grande pero con Sixsá había aprendido muchas cosas, empecé a plantearme salir del faldón, pues yo lo que quería era estar con los míos, y descubrir la verdad de las leyendas que me contó Sixsá sobre otros embalses, hasta que un buen día, me decidí a salir del faldón y aventurarme río abajo, el agua era mas fría que la del faldón, y había mas piedras, y mucha vegetación, y cantidad de insectos, muchísimos mas que en el gran embalse, vi por primera vez a las truchas eran inconfundibles como me había dicho Sixsá, se las diferenciaba del resto de los peces por sus puntitos rojos, que tenían por todo el cuerpo, me encontré con bogas, barbos, ellos me dijeron que tuviese cuidado con los huchos y con los lucios, yo tenia hambre pero también tenia miedo por lo que le ocurrió a Sixsá con la semilla amarilla, y lo que me contó de esos seres, pero algo tenia que comer, sino no podría sobre vivir, comía insectos, y larvas que vivían en el río, y algunas hiervas que había en el río que nunca las había probado, y la verdad es que estaban muy buenas, pasaba largas temporadas en sitios donde yo creía estar seguro, y el agua estaba mas caliente que en otras zonas del río, hasta que un día en uno de estos lugares, estando comiendo plantas, llego una boga muy asustada, gritando, ¡el lucio, el lucio! ¡Que viene un lucio! Ella subió río arriba por las corrientes, pues las bogas nadan muy bien por ellas, yo estaba muy asustado y no sabia donde esconderme, me introduje entre la vegetación del río, y no me moví, de pronto una gran sombra apareció al lado mío, era la de un lucio enorme, pude deducirlo por las explicaciones que me había dado Sixsá de estos peces, cuerpo muy estirado, ojos grandes y amarillos, y con una gran boca repleta de dientes, que cuando un pez es capturado es prácticamente imposible salir de ella, me temblaban asta las aletas del miedo que tenia, pero tenia que seguir inmóvil para que no pudiera verme, pues también me contó que su velocidad de caza era impresionante, y su oído muy fino, pero no tenia olfato como las carpas, paso un gran rato que a mí se me hizo eterno, inmóvil como si fuera un tronco de un árbol sumergido en el río, hasta que por fin decidió marcharse, yo todavía pase un buen rato sin moverme por si acaso estaba por allí, decidí salir y marcharme de aquel lugar río abajo. De lo que si me daba cuenta, era que cuanto más bajaba el agua era más caliente y confortable. Fui bajando río abajo de luna a luna, fui conociendo peces, fui dejando amigos, fui esquivando peligros, y también pude comprobar como esos seres, capturaban peces que jamás volvían al río, pues mi meta era descubrir las leyendas que Sixsá me había contado, y encontrar el lugar idóneo para vivir. Un día llegue a una zona muy ancha del río, que cuanto mas me adentraba en esa zona mas profundidad había, y mas se parecía al gran embalse donde yo nací, asta que de pronto, comprobé que me estaba metiendo en un embalse, ¡eran ciertas las leyendas que había oído Sixsá! Pobre Sixsá si pudiera saber que esto era verdad, en seguida empecé haber grupos y grupos de mis congéneres las carpas, todas me hacían preguntas de cómo era el gran embalse, pues habían oído hablar de el a otros que como yo habían estado allí, era maravilloso volver a estar entre los míos, allí también había un gran muro, y seguro que al otro lado había otro río, y quien sabe si habría otra Sixsá para consolar a los que caían por la gran pared, yo por mi parte no que ría comprobarlo, pues ya había tenido demasiadas emociones, y me encontraba en mi


hábitat, forme una familia en este embalse, pero aquí no acaba mi historia, un día estando con los míos con mi familia comiendo unos insectos negros con patas negras y unas largas alas, que cada año caían como por arte de magia en el agua, ¡y que por cierto nos volvían locos a todos los peces! apareció un gran lucio, pues en este embalse había buena cantidad de ellos, yo para defender a mis hijos que estaban totalmente aterrados, decidí llamar su atención haciéndome la herida, tenia que llevarlo hacia el muro, yo sabia que si lo conseguía la corriente podría librarnos de el arrastrándolo al otro lado del muro, y así jamás volver a verle, logre llamar su atención y el fue siguiéndome asta llegar al muro, cuando logre acercarme hasta la corriente, hice un giro para librarme de esta, pero el lucio fue mas rápido que yo y logro morderme por la cola, y fuimos arrastrados los dos por la corriente, en esta ocasión no caímos por un muro sino por una pendiente, que nos llevo a una especie de río muy raro sin

Vegetación ni piedras, solo era una corriente continua que te llevaba río abajo, del lucio no supe nada me debió de soltar cuando caímos. Yo me dejaba llevar por la corriente pues esto era una cosa muy rara, así fui mucho tiempo, en el cual medio tiempo a pensar en los míos que jamás volvería a verlos,


Pero prefería esto a que aquel lucio hubiera acabado con la vida de mis hijos. De pronto otra especie de caída que me saco a un, ¿embalse?, que era aquello, ¿el paraíso?, era un entorno muy distinto de donde yo venia y de donde yo había nacido, el agua estaba caliente, el fondo lleno de vegetación, y muchas larvas de insectos, comida por todas las partes, y lo mejor grupos enormes de carpas de espejos, unas nacidas allí, otras arrastradas por las corrientes, aquello era como un sueño, como un paraíso para vivir, solo me entristecía cuando pensaba en los míos, pero tenia que asumir, que allí empezaba una nueva vida para mi, y que el destino lo había querido así. Me integre con un grupo enorme de carpas de espejo como yo, con el que revolvíamos el fondo para sacar las larvas de libélulas que allí viven y poder comérnoslas, al ir a comerme una de estas larvas choque con otra carpa que también intento comer la misma que yo, cual fue mi gran sorpresa y satisfacción al ver que se trataba de mi gran amigo Lou, ¡lou! ¡Eres tú! ¡Que alegría! ¡Yo pensaba que estabas muerto! ¡Sisou amigo! ¡Tenemos tanto que contarnos! Y pasamos días y días comiendo y contándonos cosas, Lou había formado su propia familia y tenia cantidad de hijos. También me puso al día de los peligros que allí había, no todo era de color de rosa, allí también había lucios, y también esos seres que te engañaban con la comida, pero que había temporadas que no se los veía y luego de pronto aparecían de repente, Pero que hacían mucho ruido y podías detectarlos fácilmente y ponerte en guardia. Pasamos muy buenos ratos. Yo ya e formado mi propia familia, y esta temporada ya tendré alevines. Estando un día dando una batida a las larvas de libélula, mordí una que me arrastraba hacia la orilla yo tiraba y tiraba con todas mis fuerzas, pero ella también hacia mucha fuerza y me causaba un gran dolor en la boca, ¿Qué era lo que me estaba pasando? ¡Era una larva de libélula! ¡No era una de esas semillas amarillas que solían utilizar esos seres! Después de una lucha constante yo ya no tenia apenas fuerzas para seguir nadando, y fui arrastrada


hacia la orilla, y también como le paso a Sixsá unos tentáculos me agarraron del cuerpo sacándome del agua, y pude comprobar que se trataba de uno de esos seres, habría la boca y hacia unos ruidos muy fuertes, de pronto apareció otro, y me cojio con sus tentáculos y me levanto, mientras el otro hacia algo raro con un aparato que brillaba y salía una luz que te deslumbraba, lo que si me llamo la atención fue que estos no tenían pelos por encima de la boca, como me había dicho Sixsá, pero lo que me llamo la atención, fueron sus grandes ojos negros que brillaban con la luz, después se acerco a la orilla y me dejo de apretar con sus tentáculos, y entonces yo Salí nadando todo lo que podía pues no tenia muchas fuerzas, creo que este ser no caza para comer, sino yo no hubiera estado otra vez aquí contigo, le contaba a mi amigo Lou de lo que me había pasado.



. Ser = pescador

. El gran embalse = pantano de Santa Teresa

. Semilla amarilla = maíz

. Pelos encima de la boca = bigote

. Río raro = canal de Villoria

. El otro embalse = embalse de Villa Gonzalo

. Insectos negros = Hormigas haladas

. Ojos del ser = gafas

. Tentáculos = dedos del pescador

. El embalse, o paraíso = Río lobos

.

La de la foto es Siou, si la pescan devuélvanla al agua se lo merece



PD. Como será muy difícil de diferenciarla devuélvanlas todas



TASIO REDONDO

QUE BONITO ES SOÑAR


15 de noviembre, encontraba me yo pescando en uno de los mejores cotos sin muerte de castilla y león, en el coto de pino del río de la provincia de Palencia, no se como pero estaba yo solo ese día mis compañeros y queridos amigos infatigables de pesca, cesáreo y mi hermano paco no habían venido con migo. Y no me digáis el porque no vinieron porque por mas que lo he pensado no me acuerdo. Y para mas no me en contre a nadie en todo el río ni en todo el día, ¡vamos que todo el río era para mi solo, eran las diez de la mañana cuando empecé a pescar y era una pasada como se cebaban las truchas, que pongo me pregunte, pues era impresionante la cantidad de moscas que estaban eclosionando, rhodanys, HEPTAGENIDOS tricopteros, plecopteros, efemerópteros, ¡ vamos que tenia para elegir mosca! me decidí por un tricoptero de culo de pato, y el cuerpo de ciervo oliva. Lanzo mi tricoptero y zas la primera y al primer lance, 35 cm., de trucha muy bonita, lanzo a la segunda que vi y zas otra que se lo comió con toda la confianza, 40 cm. de fario preciosa, con unas pintas rojas y unos ocelos como hacia mucho que no los veía. Y así fui pasando el día de pesca, me marche para el coche a comer un poco y a tomarme una coca cola pues estaba seco y muerto de hambre, hubo una cosa que me llamo mucho la atención, y es que las truchas no se habían dejado de cebar en todo el día, ¿seria por la cantidad de moscas que salían? Era increíble, la cantidad de insectos que eclosionaban y ¡todos al mismo tiempo!, ¡y las truchas! ¡Que me dices de las truchas! Nunca, había visto cosa igual, se cebaban por todos los sitios, en las corrientes, en los parados, en las tablas de poco agua, vamos que si no lo veo no lo creo, ¡vamos que era como un sueño! Después de comer me dirigí al río y allí seguían mis amigas las truchas, cebándose como si hiciera años que no comían, seguí cogiendo y cogiendo truchas, y la verdad es que no me cansaba. Y que raro seguía sin ver a nadie ni tan siquiera al guarda, bueno yo estaba tranquilo pues yo estaba en regla con mi permiso y mi licencia al día, y no tenia de que preocuparme, otra cosa que me llamo la atención fue el refugio, pues a este coto hemos venido unas cuantas veces y nunca hemos estado en el refugio, bueno la verdad es que lo conocía como si hubiera estado varias veces en el. Me pare un momento a hacer recuento de las truchas que había pescado, y por mis cuentas si llevaría más de 80 truchas, ¡increíble! Me estaba pensando, si contárselo a mis compañeros cuando regresara a casa, pues no se si me iban a creer y pensar que me estaba burlando de ellos, pues es que todavía me quedaban mas de cuatro horas de seguir pescando, y a este ritmo ¿cuantas me que daban por pescar?. A la salida de una poza vi cebarse una trucha que por la cebada que se pego, era de muy buen tamaño, me dispuse a tirarla una efemera color tabaco, cuando oí una voz, ¡valla pensé ya es hora que vea a alguien! pero la verdad es que no veía a nadie, y seguía oyendo esa voz, cuando de repente me agarran del brazo, y cual fue mi sorpresa cuando hoy a mi mujer que me decía ¡tasio apaga el despertador! ¡Sabéis cual fue mi expresión! Pues fue esta, ¡joder si estaba soñando! ¡ya decía yo que esto era como un sueño!, bueno pues ese día me fui a gusto al trabajo pues me había pasado una noche pescando, ¡y no sabéis bien que noche de pesca!. Bueno solo me queda esperar que se cumpla el dicho, eso de que algunos sueños se hacen realidad, ¡que como se haga realidad este sueño ………..!



PD. El refugio ya se cual era, era el de halar del rey, y pensándolo bien en noviembre la veda esta cerrada y las eclosiones de moscas son escasas.

TASIO REDONDO

jueves, 4 de septiembre de 2008


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